Semana 18

"Muchas veces deberíamos usar nuestro pasado como trampolín, pero lamentablemente lo usamos como sofá"

Matchup correspondiente a la 16ª semana de este año. Rivales: Elona y Drakkar/Miller.

Es posible que alguno califique con buena nota esta semana, dados los cerca de 90.000 puntos de diferencia con respecto de los rivales. Sin duda, argumentará que los queues en los mapas son una señal inequívoca de que la vuelta del mapa alpino es justo lo que el McM necesitaba, e incluso afirmará que ha habido mejores "palos" a lo largo de la semana que en los meses pasados.

Sólo el que no quiere ver, puede ser tan ciego.

La semana ha estado muy lejos de ser buena, porque esa diferencia no ha evitado la pérdida de rating. Sí, ese numerito que muchos denostan y desprecian... pero que, inexorablemente, nos hunde poco a poco en el pozo. Un puesto más que se pierde, y que nos acerca más a aquellos servidores que menos población (incluso con el sistema de agrupamiento) tienen en el entorno. Ésta era una semana para sacar rédito a costa de dos enemigos más que asequibles, y una vez más, se ha fracasado estrepitosamente. ¿Responsables? El egoísmo del disfrute propio, la dejadez y el ego, como siempre.

Baruch sigue tropezando en la misma piedra. Los errores siguen sin corregirse... peor aún, se agravan. El roaming, que tanto se decía que endolecía de ser nulo con el mapa desértico por motivos varios, sigue siendo nulo en el actual contexto, salvo en las horas de "prime time". De poco sirve que haya queues interminables de 8 de la tarde a 1 de la mañana si el resto de horarios están tan desérticos como el Gobi, pero claro, eso no es importante. Continúa flotando en el aire el viejo mantra acerca de las chapas públicas, lo cual deja huérfanas buena parte de las tardes en los mapas, algo que es muy dañino.

Lamento decirle al lector que el aire se ha enrarecido en las últimas semanas. Viejas malas costumbres regresan, cuando afortunadamente habían desaparecido casi por completo, cual erradicadas plagas en el medievo, en los meses previos. Me temo mucho que tiene visos de que las cosas irán a peor mucho antes de lo que nos podemos imaginar, con lo cual la publicidad negativa para el servidor se incrementará.

El buenismo puede llevarse un palo muy gordo si las cosas suceden como las estoy planteando. Se tiende a disculpar ciertas actitudes, pero ya no hay margen de error: Baruch no se puede permitir seguir sin una identidad definida, aceptando que ser un servidor español no es sinónimo de "extranjeros no" ni tampoco puede seguir siendo el club de la comedia barata. Si realmente quiere hacerse respetar, debe empezar a cambiar cosas en serio, y la primera de todas es la actitud. En ninguna cabeza con dos dedos de frente cabe que la diversión, fin primero y último de todo juego, se haya visto abocado al fondo del pozo y que las malas maneras se hayan convertido en una rutina. Tampoco es concebible que el ego impere sobre la lógica, y que se permita que un servidor con potencial en bruto se malgaste en un maniqueismo barato. Hay que tomar el toro por los cuernos y comenzar a hacer las cosas bien, y aceptar que los modelos de acción del pasado valían entonces, y que un servidor capaz de adaptarse a las circunstancias es el que más probabilidades tiene que prosperar.

Cambiando de tercio, Arenanet ha adelantado nuevos cambios que se aplicarán (en modo beta) al entorno de Mundo prontamente. Hablo, como habrá imaginado el lector, del nuevo sistema de puntuación, el cual procedo a analizar a continuación.

Una lectura en profundidad permite ver claramente qué se pretende con este sistema: erradicar las diferencias de puntuación que se producen con la puntuación fuera de las "prime time" y recompensar la participación en el entorno en forma de puntos extra. Aunque la idea es encomiable, peca en los errores de siempre, obviando el principal factor que afecta a la puntuación y participación en el entorno: el factor humano. El sistema, de acuerdo a lo leído, sigue siendo claramente explotable mediante los mismos recursos que han existido de un tiempo a hoy: multicuentas y transfers. Por más que el sistema intente combatir el blobeo, la gente va a blobear aún más -especialmente durante las "skirmishes"-, amén del hecho de que los servidores con menos jugadores en el mapa no se molestarán siquiera en aparecer cuando se encuentren "full maps" arrasando cual Atila. Puntos fáciles, pues, que se llevará el de siempre, el que más gente aglutine en diferentes horarios.

Esto sólo provocará que más gente se transfiera de servidores poco poblados o sin "agrupación" a otros con mejores parejas de bailes, y aunque algunos defienden que los "agrupamientos" pueden cambiar cada cierto tiempo, el coste de irse de un servidor pequeño a otro seguirá siendo más que irrisorio siempre que puedan volver a juntarse con su servidor "top" favorito. O bien tirarán de la creación de más multicuentas para jugar en aquellos emparejamientos que a los jugadores les interese más. En definitiva: despoblación de los "patitos feos" y condensación en los servidores de la zona alta. Siquiera sería válido cerrar la opción de transferencia de cuentas para evitar el transfuguismo, dado que eso discriminaría la opción legal de un jugador nuevo en probar el formato de McM. El problema, pues, sigue en la mesa y no tiene una solución viable... salvo que se ataque directamente el problema en su raíz.

Trasladando esto a Baruch, pintan bastos, dicho en castellano llano. La enfermiza fijación por el "modelo único" sólo puede llevar a la frustración, y la falta de adaptación que mencioné antes, puede ser el último clavo en la tumba del servidor. Mientras la "comunidad" no sea consciente de que no se puede permitir tropiezos como el de esta semana, seguiremos cayendo al hoyo... y nos encontraremos peleando contra la fauna, si es que siquiera ésta permanece en el mapa, porque ni siquiera acabaremos pegándonos contra muros y puertas a este paso. Dicho de otro modo: Baruch debe dejarse de polaridades, y buscar el equilibrio entre puntuar (sí, estimado lector, el odiado PvDoor) y combatir eficazmente. Sólo así podrá empezar a hacerse respetar. Pero esto no se puede hacer si sólo se sabe lanzar dagas a todo aquel que no sigue el mantra divino que Ilustrados y Vociferantes pregonan a cada minuto, sino que tiene sus propias ideas. Bien es cierto que siempre es bueno tener una base, pero igual que no hay dos copos de nieve iguales, jamás debe haber dos comandantes iguales. Eso sería imitación, y la imitación llevar a la previsibilidad, y ésta sólo tiene un fin cierto, la derrota.

Así pues, estimado lector, negras nubes se ciernen sobre Baruch. Si el barco dista mucho de estar preparado para un simple chaparrón... aún menos para una tormenta perfecta. Que Dios nos coja confesados.

Si te ha gustado el artículo comparte con nosotros tu opinión visitando el hilo de la sección, haciendo clic aquí.

¿Te interesa Mundo Contra Mundo? si quieres puedes contactar directamente con Sehayenviándole un mensaje privado.