Los tesoros del rey

Viajar por norte de Tyria es adentrarse no sólo en los paisajes de montaña nevados de las altísimas Montañas Picoescalofriantes, es además un recordatorio en algunas de sus gigantescas rocas, de que hubo una raza que dominó nuestro mundo y que hoy es sólo un espejismo de lo que fue antaño.

Por Kenden B. Día 1 del mes del Céfiro 1.330 d. É.

Aunque los documentos más antiguos de nuestro mundo se remontan a la friolera de diez mil años antes del éxodo de los dioses, realmente es una fecha que no puede contrastarse realmente. Si se toma como tal ésta, es porque se estima que fue cuando se extinguió el Giganticus Lupicus.

Ésta raza es toda una leyenda, que pocos han podido ver a día de hoy salvo en huesos o en las rutas de Arah, en Ribera Maldita, en la Provincia de Orr. Como canes gigantes que eran, dominaban Tyria hasta que los Dragones Antiguos acabaron con ellos durante su último despertar conocido. La leyenda envuelve todo lo que tiene que ver con ellos y más aún cuando sólo quedan pequeños vestigios aquí y allí. Desde los esqueletos encontrados por aventureros en el Desierto de Cristal o las Montañas Picoescalofriantes para los Giganticus Lupicus, hasta el enorme Guardián del templo de Arah, su única representación física de nuestros días.

"Los dragones despertaron y Tyria tuvo que adaptarse o extinguirse"

No fueron muchas las razas que lograron sobrevivir a ese despertar, pero entre ellas estaban los Enanos, los Olvidados (raza con aspecto de serpientes que acabaron huyendo al Desierto de Cristal), los Videntes, los Mursaat (estas dos razas lucharon entre ellas hasta casi la extinción de los primeros a favor de los segundos) y los Jotun.

Jotun

Jotun

De todos ellos, y durante ocho mil años de lucha, sólo se sabe que los Mursaat traicionaron a las otras cuatro razas para poder esconderse de la amenaza.

Como relatos de aquella época, tenemos pocos textos salvo algunas crónicas de los Enanos y los propios escritos de los Jotun en sus monumentos. Porque todas aquellas piedras que son hoy vista en regiones de las Montañas Picoescalofriantes colocadas en círculo o de forma solitaria repletas de dibujos que parecen ilegibles a la vista del viajero, fueron en su día la lengua escrita de una raza que pasó de dominar su región bajo el mando de gigantirreyes, a ser solitaria y precaria en nuestros días.

Precisamente en la era de los Jotun se hacía referencia a la "Era de lo Gigantes" y se cree que ocurrió después de que los Dragones Antiguos volvieran a su estado durmiente e inactivo. En esta época en Tyria, había pues varias razas de "gigantes" en nuestro mundo, hasta que Los Olvidados fueron invocados por los antiguos dioses para ser los guardianes de Tyria.

En cuanto a los Jotun, son de mayor tamaño que los Norn, y se cree que ambos coincidieron temporalmente como señores de las Picoescalofriantes aunque no hay constancia escrita de ello, y los Jotun que aún pueblan ciertas zonas de las montañas, no pueden corroborarlo. Lo que sí se sabe es que su raza fue poseedora de magia como el resto de razas en Tyria y que estaba relacionada de alguna forma con otras razas de nuestro mundo, como los ogros o los propios gigantes. La diferencia entre un ogro y un Jotun, además de física es que los Jotun portan en su piel tatuada los mismos símbolos que pueden verse en las enormes rocas que hoy parecen los restos de extraños monumentos.

Giganticus Lupicus

Giganticus Lupicus

Creo que el objeto más extraño que hoy día se sabe pertenece a la raza Jotun es el llamado Telescopio Místico, una enorme estructura en el interior de la Mazmorra de Arah en Ribera Maldita. En época dorada Jotun, era un dispositivo mágico capaz de estudiar las estrellas. Éstas marcan el paso de los siglos en Tyria, y aunque no tienen ninguna influencia en el mundo, la creación de nuevas estrellas coincide con los ciclos de despertares de los Dragones Antiguos. Viendo a esta raza hoy día, parece increíble que en un pasado, la guerra entre diferentes tribus acabara en lo que son ahora.

Como parientes de los Jotun y de tamaño bastante grande como ellos, estaban los Gigantes. Hoy día pueden verse a alguno de ellos, en Cima Seca, en una caverna de Colinas Kessex o en Meseta Diessa, por ejemplo. Su presencia es mucho menor a la de los Jotun pero no dejan de estar ahí. Los dibujos en sus cuerpos tatuados parecen tener esa conexión hoy perdida con ellos, igual que los tatuajes que los propios Norn portan en sus cuerpos.

Existe otro ser, único de momento, que puede verse formando parte de lo que podrían llamarse gigantes, que quizás pertenecieron antaño a todas estas razas de seres con forma humana de gran tamaño. Para poder tener ocasión de verlo, hay que viajar a Arco de León y usar el portal asura de fractales de la niebla. Este dispositivo permite a veces ver momentos del pasado de Tyria. Al cruzar el portal asura, existe la posibilidad de acabar en el llamado Fractal de Despeñadero, toda una aventura en la que debemos liberar a un Coloso, aprisionado por brazos y piernas mas grande que el tamaño de la propia montaña, lugar que hay que recorrer mediante andamios para poder liberarlo.

Hasta la fecha, por mi parte, ese es el gigante más grande que he podido ver jamás. Ojalá y nuestro viaje más al norte de Tyria no lleve a saber mucho más sobre todos ellos.

Kenden Baruch

¿Te interesa la historia de Guild Wars? si quieres puedes contactar directamente con Amaunetenviandole un mensaje privado.

Si te ha gustado el artículo comparte con nosotros tu opinión visitando el hilo de la sección, haciendo clic aquí.