Semana 122

Diario de guerra #18/05-18: "Registro de actividad de un sniper"

Con la rodilla hincada en el techo de paja que cubre la entrada, permanezco en mi posición de avistamiento con los sentidos alerta. Entretanto, mantengo la mente ocupada mientras reviso mis armas: una fina daga de manufactura eloniana, la pistola que mi mentor en la Orden me entregó el día de mi graduación, y el rifle que requisé de los almacenes de la psicótica Scarlet Briar. Siguiendo la rutina, cuento hasta cuatro mientras cargo el rifle... apunto a un objetivo previamente elegido... y ejecuto el disparo mentalmente; no tiene sentido malgastar una bala si no va a segar una vida.

De pronto, una fina lluvia cae sobre mi cabeza. Me muevo casi instantáneamente cuando apunto a las dos figuras que aparecen a mi lado. Entre risitas, mis dos compañeras de armas -una norn elementalista y una sylvari hipnotizadora- musitan un breve saludo antes de reunirse con el grueso de nuestras fuerzas, cuyo objetivo está fijo es la fortaleza francesa de Colinas. Gruño para mis adentros mientras la veo marchar; aunque mi gente -los ladrones- somos mal vistos por nuestra capacidad para ocultarnos a la vista de los demás, los hipnotizadores son defendidos a ultranza pese a que poseen una magia que los hace mucho peores enemigos.

Mis pensamientos se diluyen de pronto cuando veo acercarse un objetivo. El charr que vigila la entrada al campamento lanza un rugido de advertencia al enemigo que se aproxima a su posición, y se lanza a su encuentro mientras blande sus armas con firmeza. Desde mi posición, observo al atacante; la brillante enseña que luce en sus ropas delata su procedencia, al igual que la mascota que lo acompaña en el combate: un azotador seafarino, un enemigo a tener en cuenta.

Manteniendo el silencio, preparo mi rifle y apunto al objetivo con absoluta tranquilidad. La cobertura de que gozo me permite evitar ser fácilmente visto -y ser un asura tiene ventajas añadidas, indudablemente-, de modo que puedo preparar el disparo sin apresurarme. El vigía charr parece aguantar el envite con entereza, lo cual me dice que el azotador no es un combatiente muy curtido; ante sus artes impías, el charr no debería ser rival para él.

Al final, tras un par de minutos de combate, el charr cae. El azotador, cuyo golem de carne ha caído en la pelea, toma posición para reclamar el puesto. Es el momento indicado. Ejecuto el primer disparo, que alcanza al humano en el hombro. Mi objetivo se mueve confuso, buscándome frenéticamente mientras comienza a invocar sus sombras como un demente, pero sigue sin verme. Un segundo disparo lo tumba cuando alcanza una pierna. El objetivo está abatido, y sólo me queda acabar con su sufrimiento y enviarlo a los brazos de su tenebroso dios Grenth.

Cuando me dispongo a realizar el tiro de gracia, una flecha me roza el brazo. Un guardabosques sylvari ha detectado a su compañero caído y acude a toda prisa en su ayuda. Sus flechas silban en el aire mientras logro encogerme tras el techo de paja, evitando así que me alcance, y rápidamente me muevo en busca de otra posición ventajosa. No respondo al ataque de inmediato, confiando en pillar al arrojado guardabosques con la guardia baja.

Cuando asomo la cabeza por encima de la cobertura de mi nueva posición, veo con satisfacción que mi nueva presa ha reaccionado como esperaba. Se halla entretenido mientras atiende a su compañero abatido. Antes de que pueda restituirle lo suficiente para que se pueda poner en pie, apunto el rifle y realizo un disparo certero contra la cabeza del sylvari. Su cuerpo cae al suelo al instante, totalmente desprovisto de protección alguna que pueda salvarlo. Dos objetivos, dos abatidos. Me acerco a ellos cuando la mascota del sylvari, un oso pardo un tanto pesado, cae también por mis disparos a distancia, y me recreo durante unos largos segundos mientras lanzo varios tajos a sus cuerpos en busca de un mayor sufrimiento. Le dedico un poco más de tiempo al sylvari, queriendo hacerle pagar su osadía.

Al poco, los dos cuerpos desaparecen tras ser acogidos en los brazos de los dioses, y saludo al nuevo vigía charr que ocupa su posición de control del camino. Por mi parte, regreso a la base para reponer munición y retornar a mi punto de observación. Un trabajo sucio que alguien tiene que hacer...

WvW

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Sehay respondió el tema: #606 17 Abr 2016 15:36
Desde la humildad de este colaborador, gracias, Kitty.

La intención al exponer mi opinión en Crónicas de Baruch es remover conciencias, ofrecer una visión diferente desde la independencia y la objetividad que ser random me ofrece. Sin salseo, sin enfrentamiento bronco. Únicamente, mi punto de vista.
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Kitty respondió el tema: #605 17 Abr 2016 11:06
Gracias por las Crónicas, Sehay. Muy interesantes, de verdad.

Un saludo
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Sehay respondió el tema: #508 10 Mar 2016 15:53
Fe de Erratas:

- Por algún extraño motivo, en la Crónica de la 8ª Semana, mencioné a Dalzone perteneciendo a Ribera, cuando en realidad era Druckwelle a quien me refería (clan ribereño al que he visto más de una mañana y de dos dando la paliza, junto con algunos BDG, en nuestra frontera). Corrijo pues la errata pertinente.
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Sehay respondió el tema: #423 13 Feb 2016 22:53
Gracias por la bienvenida, así como la confianza mostrada al ofrecerme esta sección. Haré lo posible porque sea lo que se espera de ella. :)