Los Cefiritas

Por Kenden B. Día 213 del mes del Vástago 1.331 d. É.

Quizás uno de los recuerdos más agradables y a la vez más frustrantes que puedo tener, fue la primera vez que tuvimos contacto con los Cefiritas.

Puede decirse que nuestro primer encuentro con ellos fue para no olvidar hace cinco años, cuando conocimos su extraña magia y nos pusieron a prueba para usarla buscando preciados cristales sin la facilidad que nos da ahora usar una montura. En aquella época Tyria estaba sumergida por completo en evitar que Scarlett Briar llevara a buen término su plan, uno que incluía buscar desesperadamente un lugar donde poder estudiar las líneas ley con las que estaba completamente obsesionada. Hoy podríamos decir que, sin ella, sin sus estudios, sin toda aquella locura, no estaríamos donde estamos hoy. Ella desencadenó acontecimientos catastróficos en Tyria pero también aprendimos muchísimo sobre nuestro entorno, sobre los Dragones Ancianos, y sobre nuestra capacidad para conseguir nuestros propósitos.

Fue precisamente durante esta época cuando por primera vez nos visitaron los Cefiritas. En aquel entonces no teníamos contacto con Elona y supimos de aquel continente precisamente por estos incansables viajeros, en su mayoría, provenientes de estas tierras aunque también hay gentes del continente de Cantha entre ellos.

Como antiguos seguidores de la campeona Glint han buscado siempre el conocimiento y han protegieron a esta profetisa hija del Dragón Anciano Kralkatorrik mantuvieron su saber a salvo desde la antigüedad. Los Cefiritas, aprendieron de los primeros protectores: Los Enanos de las Lejanas Picoescalofriantes que crearon en su día una Hermandad para proteger el conocimiento y saber de Glint.

La Hermandad de los Enanos forjaron una alianza con la dragona y ésta les permitió entrar en su mente. De esta forma, pudieron después proteger su legado. Glint les enseñó que los Dragones Ancianos consumen magia, pero no la destruyen. La mantienen en su interior.

Los Enanos, guardaron estos secretos en su unida Hermandad, pero por desgracia su futuro estaba escrito. Como raza, se acabaron extinguiendo debido a la gran lucha que tuvieron en el pasado para evitar que el Gran Destructor regresara. Aquello les constó su existencia. Toda la raza acabó convertida en piedra gracias al rito de su deidad: El Gran Enano. Gracias a su sacrificio se ganó la batalla y hoy, una de las habilidades que el Retornado puede usar, es precisamente este hechizo, capaz de convertirle en piedra a él y a sus aliados.

El legado de conocimiento de la dragona fue retomado entonces por los Cefiritas.

Los Enanos dejaron de existir en Tyria como raza y la dragona mantuvo su guarida y permaneció escondida hasta que de nuevo fue solicitada su ayuda. Fue precisamente para buscar la forma de impedir que un Dragón Anciano pusiera en peligro a Tyria.

Su ayuda fue solicitada por el Clan Filo del Destino, y su colaboración esta vez le costó la vida.

Cuando aquella noticia llegó a oídos de los Cefiritas que mantenían su hogar en Elona y desde donde seguían aprendiendo y protegiendo su conocimiento, no dudaron un segundo en realizar un largo peregrinaje hacia el lugar exacto donde se produjo la gran batalla y donde la dragona cayó en combate contra su propio antecesor: Kralkatorrik.

Cruzaron el desierto, y tras su largo y penoso viaje, alcanzaron el lugar exacto donde el Clan Filo del Destino vio caer a la dragona y donde perdieron a varios de los suyos. Llegaron hasta allí esperanzados creyendo que si alcanzaban el lugar podrían recoger sus restos, recuperar su magia y evitar que cayera en malas manos, haciéndose con ello los cuidadores de su nuevo legado.

Al llegar al lugar comprobaron que su labor que empezara muy atrás en el tiempo, ahora podría proseguir. Recogieron sus restos de cristal, pequeñas esquirlas cristalinas con poderes diferentes. Con aquellas esquirlas eran capaces de saltar alto con la fuerza del viento, correr transformados en energía de luz, y saltar de un sitio a otro con el poder del rayo. Estos poderosos conocimientos fueron recogidos por completo del lugar, dejando exclusivamente allí, ciertos cristales de memoria. Los justos para que si algún héroe lograba alcanzar el sitio de nuevo, pudiera saber quién era ella y como había ayudado a Tyria, siempre que superara la prueba en aquella gruta. Con los cristales recolectados, regresaron a su hogar.

El nuevo legado de Glint fue protegido por los Cefiritas que construyeron naves para poder hacer su cometido en paz sin ser molestados desde el cielo de Tyria. Estudiaron los cristales y los multiplicaron en pequeñas porciones y sólo los grandes maestros de entre los suyos, accedieron a un conocimiento mucho mayor para poder proteger el legado más importante que encontraran en su guarida: un precioso huevo. Para mantenerlo a salvo, nada era mejor que el Sagrario del Céfiro, una enorme y majestuosa nave que pusieron en el aire decidiendo en ese momento no volver jamás a tocar el suelo de Tyria. Dedicarse a estudiar los cristales y mantener alejado el huevo de todo mal. Y así fue durante mucho tiempo. Surcaron Tyria en él, mientras seguían estudiando y aprendiendo y se hacían conocedores y expertos en los pequeños cristales tan especiales a los que llamaron Aspectos. Surcaron sus cielos mientras guardaban en la enorme nave estos Aspectos que fueron capaces de replicar. Los duplicaron y los concedieron sólo a los puros de corazón.

Prácticamente durante todo el año, los Cefiritas se mantenían en el cielo sin tocar tierra, hasta que vieron que Tyria corría peligro de nuevo, y que quizás su ayuda podía servir para inclinar la balanza a favor del bien. Por ese motivo, se decidió que una vez al año, amarrarían el Sagrario del Céfiro en los Acantilados Laberínticos y mostrarían a toda Tyria su saber aprendido.

Esto fue así hace cinco años, y al año siguiente también. Cuando Elona aún seguía siendo inaccesible para nosotros. Nos pusieron a prueba para saber si éramos dignos del conocimiento de los poderes de los Aspectos. Y como lo fuimos, nos permitieron saber que realmente protegían un legado mayor. En aquel momento no lo entendimos. Cuando Scarlett Briar destruyó Arco de León, el Maestro de la Paz supo que era le momento de intervenir definitivamente. Ayudó en la reconstrucción de Arco de León y puso a sus comerciantes a recaudar para tener el Arco de León reconstruido que hoy tenemos.

Por desgracia, cuando el Sagrario del Céfiro alzó el vuelo de nuevo hace cuatro años, para llevarse a los Cefiritas otra vez al cielo durante un año más, al cruzar la región del Corazón de Maguuma, el Dragón Anciano Mordremoth despertado cuando Scarlett logró alcanzar la confluencia de líneas ley que buscaba bajo Arco de León, atacó a la nave en su paso por estas tierras y ésta cayó del cielo, quedando toda ella destruída y esparcida en Cima Seca y perdiéndose en aquel terrible incidente muchas vidas. El ya creado Pacto liderados por el Mariscal Trahearne, no dudaron un segundo en flotar naves nuevas para ir a ayudar tras lo ocurrido. Se salvaron muchas vidas aunque no la del Maestro de la Paz, que en su último aliento nos entregó el Legado que aseguraba era el más importante: un huevo de la dragona Glint que los suyos protegían. Huevo, que hoy ha dado vida a la joven dragona Aurene.

Los Cefiritas protegieron aquel legado que hoy nos ha servido en la batalla. No sólo contra Mordremoth en su día, también contra todo el mal que ha ido poniéndonos a prueba en estos cuatro largos años. Desde que hemos podido acceder a Elona, los hemos encontrado allí, en sus hogares de casas sujetas en acantilados imposibles. En Oasis de Cristal están en el Cañón de Elona y en el Cañón del Destino y hay que tener en cuenta que viajaron desde estos lugares en la antigüedad hacia el norte, hasta la guarida del Glint en las Tierras Altas del Desierto para recoger su sabiduría.

Les debemos mucho. Por eso, es un placer, y una cita imprescindible ahora que de nuevo han decidido amarrar sus pequeñas naves en los Acantilados Laberínticos de nuevo tras cuatro años sin verlos. En honor al Sagrario del Céfiro perdido, Ellen Kiel ha amarrado nuestra nave más grande hasta ahora: El Fénix del Alba en honor a los caídos. Igual que ellos, han puesto dos pequeños lugares de homenaje, una estela a los caídos y un monumento dedicado a la que ahora es su también protegida: Aurene.

fourwinds

Kenden Baruch

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Avatar de Amaunet
Amaunet respondió el tema: #444 20 Feb 2016 16:41
Vaya... Muchísimas gracias por tus comentarios. Nunca pensé que llevar a papel (o a blog o a colaboración en Baruch Bay) mi experiencia, y mi "aventura" en Tyria llegara a otros. Creo como tu (y seguro no somos los unicos) que Anet tiene una gran historia... una que podría dar mucho más de sí, pero sin duda una muy buena. Creo, que bueno, aún así... en cierta forma cada uno de nosotros hace posible tambien esta historia: Como la vivimos, la disfrutamos y sobre todo, como la compartimos.
Espero de corazón que el resto de lo que haga aquí en Baruch Bay o en mi propio blog siga a la altura. Por ti, por supuesto, y por todos aquellos que queréis y disfrutáis Guild Wars tanto como yo. Sólo por eso merece la pena.
Gracias de nuevo por tus comentarios ^^
Avatar de Lorea
Lorea respondió el tema: #443 20 Feb 2016 15:31
Acabo de descubrir este espacio gracias al Reddit, y tengo que decirte que me encanta el trabajo que haces (●♡∀♡))ヾ☆*。 . He leído ya otras cosas tuyas, de tu blog principalmente, aunque el sistema de wordpress y yo nos llevamos mal. Pero todo lo que sea historia de GW2 me atrae mucho, soy de la oponión de que Anet no aprovecha el gran mundo que tiene.

En fin, solo quería decirte que me encanta como elaboras el contenido a través de tus personajes y el cuidado que pones en lo que escribes. ¡Sigue así! Aquí tienes una fan que está siguiendo tu trabajo (๑˃̵ᴗ˂̵)و