Semana 11

"Las derrotas no engrandecen nada por desgracia, pero también uno se da cuenta de la dificultad de lo que ha hecho hasta hoy"

Matchup correspondiente a la 11ª semana de este año. Rivales: Desolación y Kodash.

En algún momento, tenía que ocurrir... y así ha sido justo en esta semana: Baruch pierde su primer matchup después de 18 semanas consecutivas logrando el primer puesto, desde el 14 de noviembre de 2015. Pero, pese a lo que algunos puedan argumentar acerca de las causas, le hecho es que Baruch posiblemente ha logrado uno de sus más longevos resultados positivos en estos más de tres años de Guild Wars 2. Ojo, que esto no significa que deje de ocupar el Top 1, ni mucho menos. Y es que Desolación sigue en caida libre, y por más que la excusa pseudo-oficial siga siendo la búsqueda de bajar de tier "para encontrar mejores palos", la realidad es que ha quedado evidenciado su pérdida de identidad como servidor.

Pero comencemos por el fin de semana, que fue de lo más normal: "full maps" de ambos servidores en nuestra frontera y en Eternos, con palos durante buena parte de la noche y de la madrugada. Ya entonces se percibía algo diferente, nuevos tags en las líneas germanas, en especial en lo tocante al roaming. Mucho grupito pequeño, a veces incluso meras parejas, que se dedicaban a hacer el mal por doquiera que tuvieran oportunidad. El mapa no llegó a teñirse de rojo, pero le faltó poco. Tocó hacer balance de daños, y pese al empuje enemigo, las puntuaciones no eran excesivamente dispares (unos 20k), perfectamente asumibles.

Aunque el reset fue bastante bueno, se notó la habitual carencia de personal en los fines de semana... la cual, inevitablemente, se acentuó con la llegada de la Semana Santa. Entre este hecho, que siempre ha pasado factura a Baruch -después de todo, fuera del juego hay vida, y todos gustamos de descansar de vez en cuando, para qué negarlo-, y que Kodash mostraba números muy superiores a lo habitual, nos encontramos con un lunes en el que las diferencias se disparaban por encima de los 35k. Pese a los intentos de recortar la diferencia (el martes noche se llegaba a reducir a los 18k), la presencia germana fue perenne, con dos blobs perfectamente organizadas para mantener las estructuras reseteadas el mayor tiempo posible. Con buena parte de la población baruchina de vacaciones, se intentó hacer frente a la avalancha kodashina como buenamente se podía, con resultados alternos: unas veces se lograba vencer, y otras se era arrollado. Pero el Mundo contra Mundo es así, y al menos, esta semana se ha disfrutado de más palos de lo habitual, lo cual ha sido agradecido por muchos.

También es un matchup atípico, por el hecho de que se recupera el reset para los viernes (escribo esto a 3 horas del cierre de matchup), y con la inminente llegada del parche de Mundo contra Mundo que Mike O'Brien ya había anunciado cierto tiempo atrás. Algunos de los puntos sobre los que se ha especulado más, una posible modificación o reversión del nuevo mapa de frontera, la inclusión de un sistema de recompensas al estilo de sPvP o el re-equilibrio de habilidades y efectos, amén de la habitual discusión sobre el cierre de servidores e incorporación del sistema de alianzas.

Al respecto de este parche, diré lo siguiente, pese a que seguimos estando en el limbo de la especulación:

  1. Que el sistema de alianzas, caduca idea procedente de Guild Wars original, no sería una solución ni de lejos, sino una mera máscara tras la que se evidenciaría aún más algunas malas praxis por parte de la comunidad internacional de jugadores -en la que incluyo a Baruch.
  2. Que la revisión de recompensas sería un incentivo, ante la ausencia de Liga, algo muy necesario y que ha sido siempre una de las reclamaciones más populares. No vamos a engañarnos a estas alturas de la película, estimado lector: todo jugador quiere ver su esfuerzo adecuadamente recompensado, incluso en Mundo contra Mundo. Del ego no se vive, aunque alguno piense que sí.
  3. Que el mapa de frontera sigue sin ser el problema de raíz. Dejémonos de tonterías de una vez, y asumamos que hay una parte de la comunidad que preferiría un erial llano y dos waypoints. Lamento decir que eso no sería Mundo contra Mundo. El nuevo mapa tiene muchas más virtudes que defectos, aunque es cierto -y en eso coincido- que algunos elementos deben revisarse para devolverles la importancia que merecen -hablo, por ejemplo, de las torres de Vista y Despeña-. Pero sería un grave error cambiar el mapa para volver al viejo mapa alpino... aunque, si lo dicho por Mike O'Brien es cierto, incluso ese mapa va a ser seriamente revisado para adecuarse a las mecánicas de juego incluidas en Heart of Thorns. Los nostálgicos, pues, seguirán rumiando aunque hubiera cambio.
  4. Que cerrar servidores tampoco es la solución, como algunos han sugerido. Dada la pertinaz manía de mirarse al ombligo que algunos mantienen, hay más mundo más allá de Mundo contra Mundo -valga la redundancia-. Es posible que haya mucha más población de PvE en esos servidores que hay de la mitad de la tabla para abajo, y como jugadores, tienen todo el derecho de seguir disfrutando de sus servidores. Eliminar servidores sólo saturará aún más los que permanezcan, con los consecuentes problemas de lag y colas de espera que conllevaría. Un error, se argumente lo que se argumente para defender esta postura egoísta.
  5. Sea como fuere, la espera de este parche puede suponer un nuevo rumbo para el entorno. Todo es esperar conocer su contenido concreto, y en ese momento, podremos dilucidar si será un acierto o no.

Y con esta breve reflexión, concluye la crónica de esta semana. Confiando en que el lector disfrute o haya disfrutado de la Semana Santa, me despido recordando que...

¡DORMIR NO DA PEMS... NI TAMPOCO IRSE DE VACACIONES!

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