Semana 22

"I have a dream..."

Matchup correspondiente a la 22ª semana de este año. Rivales: Seafarer y Piken.

Si el estimado lector ha estado atento a los recientes acontecimientos, sabrá que la comunidad baruchiana se ha "revolucionado" un tanto. A decir verdad, me encantaría saber el motivo de esas "prisas" por solucionar ahora las cosas, porque estoy convencido de que los motivos son más que interesantes. No obstante, le pido al lector que aplauda por unos instantes, aunque sea desde la desconfianza, pues siempre que se habla de "planes", a uno le viene a la memoria la práctica favorita que cada noche llevaban a cabo Pinky y Cerebro... que no era sino tratar de conquistar el mundo, siempre con ideas disparatadas y fallidas desde su creación.

No malgastaré más que una línea para mencionar el lamentable y penoso espectáculo protagonizado por demasiada gente al respecto de esa "revolución". Sólo decir que ese tipo de actitud es precisamente la que da mala publicidad a Baruch; no el saber o no pelear, sino esa burda riña de patio de colegio. Pero es evidente que muchos desconocen la palabra "vergüenza", porque de no ser así, deberían sentirla.

Acerca del matchup, poco que decir. Aparte de las habituales peleas entre blobs y clanes, TPs en mapas enemigos y la misma afluencia de jugadores en los horarios de siempre. Siguen flaqueando en puntuación ciertos horarios, y se sigue pensando que un par de horas hacen maravillas en el matchup. Como digo, nada nuevo en el horizonte, y apenas merecedor de ser mencionado.

A raíz de algunas cuestiones que un parroquiano me ha lanzado en su comentario al respecto de la pasada crónica, tenía pensado hacer un inciso para responder y seguidamente ir al tema en cuestión. Sin embargo, pensando en esas cuestiones, me he dado cuenta de que puedo ir más allá de las meras respuestas y hablar de un sueño. Porque, como ser humano, también sueño.

Sueño con un Baruch que lidie con las disputas en privado, lejos del escaparate de los chats y los foros, en el que impere el respeto aunque sea por mera educación, y en el que opinar diferente no acarre directamente el burdo insulto como único argumento para rebatir una postura.

Sueño con un Baruch que acepte cómo es, y que busque una forma de conjugar esta esencia con las diferentes formas de concebir el entorno de McM. Donde el que quiera puntuar pueda hacer, y aprenda a hacerlo, sin ser objeto de insultos y menosprecios por entender el entorno de un modo diferente; igualmente, donde el que quiera pelear, pueda hacerlo libremente. Pero sobre todo, donde ambas ideas se compatibilicen con el fin de que Baruch obtenga lo que necesita sin disputas. Donde unos y otros sepan ceder, aceptar alternativas reales y comprometerse en hacer de Baruch un lugar mejor.

Sueño con un Baruch donde se deje de dar importancia a lo que los demás servidores digan o dejen de decir del servidor, de su forma de hacer y actuar. Donde el ego debe quedar encerrado entre barrotes, bajo cuatro llaves y cien candados, y donde el orgullo propio esté controlado para no caer en la más burda y vieja de las formas de provocación. Porque Baruch no necesita mirarse a ningún espejo para ser más de lo que es, pues tenemos nuestra propia forma de ser.

Sueño con un Baruch donde se sepa combatir, pero donde no se desechen tácticas ni estrategias que otros consideran "lamentables", "cobardes" o "ruínes", aunque luego ellos las utilicen a su conveniencia. Porque el boonshare, el venonshare, el focus a los raid leaders, etc... son tácticas tan válidas como cualquier otra. Sueño con que los baruchianos dejen ya de pretender ser caballeros de brillantes armaduras, porque el enemigo no va a serlo, ni lo ha sido salvo en tiempos pretéritos. Si existen ciertas cosas, es porque el juego las provee y son válidas. Sólo hay una línea roja: los hacks.

Sueño con un Baruch en el que no todo sean nombres, sino personas. Sueño con que se respete la forma de hacer las cosas de cada jugador que se atreve a subir chapa, donde se aconseje pero no se imponga, donde se sugiera pero no se obligue. Porque la forma de pensar de un jugador nunca puede ser la misma que la de otro.

Sueño con un Baruch donde se acepte que hay jugadores con dos manos, con una y con muñones, pero que todos y cada uno de ellos tienen derecho a ser parte del entorno de McM. Porque el entorno no tiene derecho de admisión, por más que a algunos les gustase, y por ello, hay que ser respetuoso aunque no se comulgue.

Sueño con un Baruch, estimado lector, donde se acabe de pensar en los randoms y los casuales como en burdo ganado que espera ser captado y repartido, sin importar si realmente quieren esto, y donde se erradique esa hipócrita reacción hacia quienes buscan la independencia por los motivos que sean, pero que intentan colaborar en la medida que les es posible.

Sueño con un Baruch donde se tenga por norma, y no por excepción, el conocer los conceptos básicos del entorno. Porque los consumibles (comidas y aceites) son los amigos del jugador, y ayudan a complementar sus builds. Porque un asedio bien colocado puede echar por tierra los planes del enemigo. Porque las vigilancias son tan importantes, si no más, que el roaming.

Sueño con un Baruch donde se piense más allá de la blob, y donde la iniciativa para formar grupos de roaming (defensivo y/u ofensivo) sean una herramienta no sólo aceptada, sino amada. Porque contra cincuenta enemigos en una bola, diez grupos pequeños puede hacer más daño si se sabe colaborar y coordinar esfuerzos. Obviamente, en esta parte del sueño, también sueño -valga la redundancia- conque las builds que se usen se adapten a la labor elegida, aunque no sean el "meta" ni las habituales de los "pros". Porque cada jugador tiene una forma de jugar, y las builds deben adaptarse a esa forma de jugar, y no al revés.

Sueño con un Baruch que amplíe horizontes y miras, donde se acepte que los jugadores extranjeros también tienen cabida, son bienvenidos y gusta de colaborar con ellos. Porque, aunque Baruch sea un servidor con la banderita española, no implica que sólo los autóctonos tienen cabida. Sueño, estimado lector, conque los jugadores dejen de pensar sólo en español, y acepten que otros puede sumar tanto como ellos.

Sueño con un Baruch con identidad propia en cuanto a estilo de juego, y donde sepa adaptarse a las circunstancias, sin importar el "qué dirán". Si Baruch no malgasta su tiempo en juzgar a los demás servidores, nada o menos debe importar lo que piensen éstos de nuestro estilo, aunque no siga el "meta" ni sea del gusto del enemigo. En una guerra como es el entorno del McM, el enemigo no es quien debe dictar el timing. Jamás.

Sueño con un Baruch que sea trabajar en armonía, donde se sienta uno a gusto de colaborar.

Éste es mi sueño, estimado lector. Una utopía, dirán algunos. Pero hasta ahora, soñar es gratis.

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