Poco se sabe acerca de lo que vio Rytlock Brimstone durante su bagaje en la niebla... 

El tribuno volvió convertido en Heraldo, una extraña aura lo envolvía, como si el color rojo y el color azul lucharan entre sí por expulsar el uno al otro, preparado para luchar contra el dragón. 

Nadie le pregunto acerca de esto y la incursión en la jungla seguía, poco tiempo después del regreso del Heraldo, algunos guerreros que luchaban a su lado comenzaron a tener extraños sueños... 

Muchos de ellos, afirmaban recibir visitas de entes provenientes de la niebla, los describían, como seres muy antiguos y de gran poder... 

Ningún guerrero le daba importancia a la visiones, sin embargo nadie volvió a ser el mismo tras sufrir estos extraños sueños. 

Cada día nos adentrábamos más en la jungla y se me asigno al grupo que lideraba el Heraldo,  solo he podido hablar con él una sola vez, fue justo después de salvarme la vida. Mientras me alentaba un potente rugido envolvió toda la jungla... Rytlock se estremeció al escucharlo, al escuchas de nuevo el rugido del dragón que según el retorció la niebla… y despertó seres muy antiguos… 

Mientras avanzábamos tras el rugido nos contó que durante su viaje, fragmentos de la historia de este mundo inundaron su mente, eventos que sucedieron hace mucho tiempo, hizo énfasis en grandes antepasados que parecían estar luchando en un combate sin fin.

Pocos días después durante una noche tuve un extraño sueño... en él veía dos grandes ejércitos preparados para la guerra, al frente de estos, dos campeones que reconocí al instante, Viktor Zu Heltzer y Archemorus. 

Ambos parecían estar esperándome… esperándome para iniciar su batalla, al acercarme... ambos me extendieron la mano... 

De repente un gran estruendo me despertó, el dragón volvió a rugir con más fuerza, nos acercábamos… fue entonces cuando comprendí... 

Las facciones han regresado, Los Luxon y Los Kurzick han regresado y nos están reclamando para su batalla final, 

Soldado anonimo del Pacto.